El duelo es el proceso que se da a nivel psicológico tras una pérdida, una ausencia, una muerte o un abandono. Puede relacionarse con diferentes áreas de nuestra vida, principalmente solemos asociarlo a personas importantes para nosotros, pero también se sufre un proceso de duelo cuando perdemos una relación, una mascota, un trabajo, un proyecto a futuro o una condición de buena salud.
¿Cómo reconozco el duelo?
El duelo se puede vivir de formas muy distintas en cada persona. Se pueden sufrir diferentes emociones y/o síntomas: culpa, rabia, tristeza, ansiedad, síntomas depresivos o depresión, sensación de que no ha ocurrido ( shock), somatizaciones físicas, etc.
La experiencia emocional de enfrentarse a la pérdida, es lo que llamamos proceso de elaboración del duelo, que tiene como resultado la adaptación a una nueva situación. Si este proceso de adaptación no se consigue, el duelo se convierte en un duelo considerado patológico o no resuelto.
¿Cómo sé si mi duelo se ha convertido en patológico?
Puede que tu duelo se haya convertido en patológico si experimentas las siguientes sensaciones:
- A pesar de que ha pasado mucho tiempo, la intensidad de tus emociones sigue siendo la misma que al principio.
- El duelo interfiere en tu vida cotidiana, de modo que te causa problemas para llevar a cabo tus tareas diarias.
- Sientes que preferirías haber fallecido junto con tu ser querido.
- Tras la pérdida, tienes síntomas depresivos que duran ya más de 6 meses.
- Te has acabado aislando a nivel social y has dejado de hacer actividades con otras personas.
- Crees que tienes la culpa de lo que ha ocurrido o que podrías haberlo evitado.
- Tienes la sensación de que no vale la pena vivir.
¿Para qué sirve la terapia de duelo?
La terapia de duelo tiene una misión fundamental, que puedas transitar tu dolor con una guía profesional para que tu duelo no llegue a ser un duelo patológico.
Si estás pasando por una pérdida importante en tu vida, el acompañamiento psicológico es totalmente recomendable.